Nostalgias renacentistas. Comentarios

Símbolo humanista
Símbolo humanista en el Renacimiento

Creo que los valores fundamentales de influencia arquitectónica, pictórica o escultórica en la actualidad o en el propio Renacimiento son evidentes. La pregunta sería el porqué se produce ese cambio hacia lo clásico, ese hastío de lo medieval y de la idealización mística en la representación, donde lo importante era la idea y no el realismo figurativo.

Los patrones medievales y su transición hacia el Cuattrocento, dan a este precisamente ese carácter experimental, de búsqueda hacia el conocimiento clásico que existió y hacia un futuro de innovación mediante ese aprendizaje y aplicación de técnicas encontradas como la perspectiva lineal de Brunelleschi.

Precisamente ese renacimiento de la técnica preexistente, da lugar a la imitación, a la inspiración (incluso en la mitología clásica) en un mundo aún muy religioso. Pero si tenemos que citar esa inspiración, también debemos indicar que no consiguió totalmente trascender a todos ni a todo. Sí se aportaron técnicas, también motivos míticos, recuperación de uso de materiales como el bronce (David de Donatello), etcétera, pero quizás lo más importante de lo clásico, el ser interior de un antropocentrismo basado en la búsqueda de una Arkhé y un modo de vivencia mundana basada en la palabra, la relación socio-psicológica, el auge de la búsqueda de lo personal y del triunfo de lo moral, no llegaron a calar tanto como para llegar a nuestros días. Esto no quiere decir que no trascendiera nada, solo que menos de lo posible.

De acuerdo con Valeria (compañera de estudios): “parte de la evolución es mirar hacia atrás y aprender de los antepasados. Investigar sus teorías y pensamientos y crear nuevas“, y esto creo que es fundamental; la inspiración y la innovación van de la mano del aprendizaje de la experiencia de los antiguos.

Errores cometidos dos veces… uno innecesario.

Bueno, yo intento ver el lado positivo y puedo decir al respecto, que la cultura actual tiene mucha influencia de lo pasado en muchas cosas, aunque le faltan patrones clásicos importantes. Si es cierto que no importa más que el “yo“, tenemos que buscar el apoyo corporativo social en donde se encuentra (redes sociales, videojuegos, etc.), yo también tengo hijos y veo que lo que ha cambiado es el patrón de medida; ahora no se producen las conversaciones filosóficas de entonces, se discute y se argumenta mediante un ordenador, pero la síntesis es la misma.

La persona que ha tenido una educación actual, mira una obra de arte contemporánea y ve lo mismo que nosotros (belleza, trabajo, técnica), quizás lo que cambia es que la belleza de una pintura de Miguel Ángel trata sobre una creación religiosa y la que ellos manejan son verdaderas obras de arte en movimiento; juegos virtuales donde la representación es tan buena, que estas “viendo“ un paisaje de otro lugar o de otra época, literalmente… y además te mueves “avatáricamente“ por el.

Faltan elementos clásicos, pero no todos. Tenemos que adaptarnos a la posibilidad de “ver“ con otros patrones de medida.

“Contra toda opinión, no son los pintores sino los espectadores quienes hacen los cuadros“. Marcel Duchamp (1887-1968) Pintor francés.

Una de las cuestiones que se plantea por algunos, se relaciona con una especie de sentimiento global de insatisfacción cultural o nostalgia renacentista, en cuanto que como época devino un auge importante del Arte, y del artista más si cabe.

Yo creo que estoy en contra de ello, de ese sentimiento nostálgico. No es una cuestión inconformista (no lo soy generalmente), sino más bien de defensa de una sociedad de la que estoy muy orgulloso en cuanto a lo cultural, aunque no deje de reconocer que hay muchas carencias. ¿No las había en el Renacimiento? ¿Era todo perfecto en lo cultural?

El hombre de Vitrubio
El hombre de Vitrubio

Mi planteamiento se basa en que tenemos una multi-culturalidad tan global, que permite acceder a cualquier obra de arte en cualquier parte del mundo mediante artificios electrónicos (antes impensable); la diversidad artística se manifiesta en muchísimas ramas relacionadas tanto con la técnica, como con lo científico incluso, lo que unido a las expresiones típicas o tradicionales dan una gama enorme de manifestaciones artísticas que van desde el graffiti hasta una composición audiovisual de una distribución atómica de la materia o la simple ubicación de un ladrillo en mitad de una sala de ARCO, por ejemplo.

La perspectiva a mi entender es bidireccional, nos la presenta el autor con una maestría que permite traspasar de dos a tres dimensiones, pero también el espectador debe utilizar su conocimiento para apreciar la obra y la técnica, además de tener la obligación de evitar el tradicionalismo cultural (arquitectura, pintura, escultura) y entender que las manifestaciones del Arte se corresponden con la cultura, la época y el hombre.

Un sentimiento nostálgico no nos permitirá apreciar el arte que nos rodea por doquier en esta sociedad en mil manifestaciones, un sentimiento inspirador en lo clásico ayuda a la formación de un arte más global y mejor tratado.

No podemos olvidar que el Renacimiento “volvía” a los clásicos, pero desde un aprendizaje y un conocimiento medieval previo.

Nada socialmente es tan discontinuo, no hay una ruptura inter-estadios, simplemente evolucionamos en todos los ámbitos… y el Arte no es una excepción.

Creo que la síntesis de todo lo que exponemos se basa en dos pilares fundamentales, a saber: que la tecnología y la propia sociedad actual “presionan“ para organizar nuestra vida acelerada en todos los aspectos, incluido el Arte, y que el renacimiento y su enfoque humanista está presente en todo lo que nos rodea, lo queramos o no, simplemente se manifiesta de otras formas.

El avance humanista está por doquier, hace un par de siglos el esclavismo era cosa normal (ahora no, aunque queremos poner de ejemplo fábricas de Apple o regiones concretas del mapamundi) y aunque lo global prima, sin embargo todo el mundo lucha por hacerse un sitio en esta locura mediática que conforma Internet, los Blogs, Youtube, los videojuegos, etc. El hombre como centro de interés lo sigue siendo, aunque bajo otros patrones de medida, así es posible destacar en redes globales (no hablo exclusivamente de Internet) de cualquier rama, científica o humanística, pero aun siendo científica, ¿aprobarías con treinta faltas de ortografía y sin un esquema lógico de redacción? Yo creo que no, por muy de ciencias que seas… ahí está el humanismo detrás marcando su sitio.

¿No hay sitio para el romanticismo como antes? ¿Por qué se destaca como lider de ventas una novela como “Cincuenta sombras de grey”? ¿Es que habla de ciencia? No la he leído, pero parece por la sinopsis que el centro es una mujer y una historia de amor, y no otra cosa.

La vida serena fomenta ese “vivir“ cultural, por eso estoy también de acuerdo en que es mucho más difícil conseguirlo sin una cierta tranquilidad de ánimo, pero también puedo aportar mi opinión de que veo arte cuando me quedo “bobo“ viendo la calidad gráfica de un videojuego, cuando ese arte se manifiesta en actividades o en objetos de la más diversa índola como matizaba en un post anterior, y lo que es más importante, en todas y cada una de esas manifestaciones, el antropocentrismo cultural está detrás. El Renacimiento pervive mediante su propia transformación a lo “Dr. Jekyll“, mostrando sus facetas humanistas en las mismas ramas, pero con diferentes métodos.

La solidaridad, valentía y consciencia es la que es innata a la mayoría, por eso seguimos siendo humanistas… aunque no lo sepamos.

Quizás yo haya defendido la postura más acorde a la existencia de ese humanismo que se nos presenta de formas diversas, pero pienso que hay una serie de valores que habría que recuperar, aunque no creo que sean tantos.

La escuela de Atenas del pintor Rafael
La escuela de Atenas del pintor Rafael

La inspiración es indiscutible, de hecho lo que refiero va en ese sentido, pero creo que no es contradictorio que exista esa inspiración y también sea algo renacentista. Quiero decir que la manifestación de esa inspiración puede ser la que queramos aportar en cualquier tipo de arte o actividad, pero por estar inspirada en lo clásico, ya es renacentista per se, al menos eso creo.

La diferencia es muy sutil, por eso el sentimiento clásico no está tan alejado de lo contemporáneo, lo que ocurre es que hay diversos aspectos vitales de lo clásico que hoy en día son impensables recuperar, como el disfrutar de una charla filosófica en la calle… ¿y en un foro? ¿no es un foro un lugar de debate e intercambio de ideas? Pues eso, que debatimos sobre temas que también eran importantes en la época clásica, al igual que lo hacen los alumnos de una clase de arquitectura, pintura o matemáticas, al fin y al cabo todo parte de la esencia principal, el hombre y sus inquietudes.

Estudio Humanidades… ¿Que para qué?

El hombre de Vitruvio. Leonardo da Vinci, 1487.

Pues porque la parte comprende el todo, siendo la parte cualquier rama de estudio (medicina, derecho, arte, ingeniería, etc.) y el todo el saber de la propia humanidad.

No queramos valorar distintamente lo que “per se” procede de una misma fuente. El árbol es único, las ramas múltiples.

La ciencia se conoce porque hubo personas que se encargaron de “literar” y preservar ese conocimiento, de traducirlo, de representar artísticamente lo que no era entendido, de pensar acerca de la trascendencia de esos descubrimientos científicos…

A mí no me están enseñando que Aristóteles renegara de Platón. Estoy leyendo actualmente su libro  “Política” y no veo más que estudio sobre anteriores teorías de otros, nunca reniego ni desprecio, más bien descarte, acopio y análisis en pro de la humanidad.

Historia, Arte, Literatura, Filosofía, Antropología, Religión…, posiblemente como dice el actor Sheldon Cooper en la serie de Tv. “Big Bang”, ¡qué pérdida de tiempo!, pero si la han visto se darán cuenta que no desconoce absolutamente nada de todas las materias que acabo de citar (además con un rigor evidente [una memoria eidética como la suya no puede soslayar conocimiento]).

No está reñido el conocimiento de las constelaciones del firmamento o la astrofísica con la literatura. La primera se conoce gracias a la “segunda”.

No es posible conocerlo todo, pero si quieres beber de las fuentes que dan origen a las fecundas o desastrosas crecidas del Nilo científico, debes estudiar humanidades.

Matthias Stom. Joven leyendo a la luz de un candil

¿Qué son las humanidades? No lo saben ni en la R.A.E:

La palabra humanidades no está registrada en el Diccionario. La que se muestra a continuación tiene formas con una escritura cercana.

humanidad

Según Wikipedia, con una definición bastante adecuada, indica:

(del latín humanitas) es una denominación genérica para un conjunto de disciplinas relacionadas con la cultura humana.

¿Y se asombran de que nos pregunten que para qué sirve estudiar eso?

Los humanistas. ¿Estamos en crisis?

Símbolo humanista

La cuestión principal. ¿Estamos en crisis?

Bien, yo creo que voy a posicionarme del lado menos ortodoxo, y desde luego no es que yo sea un reaccionario, quizás sea porque me sienta más a gusto defendiendo lo poco que queda de un humanismo significativo, que dando por hecho que casi todo está perdido en la virtud humana. Ya alguno de mis compañeros de universidad ha hecho apuntes en este sentido, como Fidel que cita “el humanismo continuará perdurando en el interior del hombre, porque el humanismo anida en el interior de las personas con sólo ser capaces de sentir y amar respetuosamente la vida”.

Voy por partes… Lo cierto es que no podemos discutir que en la sociedad actual, la carencia de transmisión de valores o virtudes inherentes al hombre, cuanto menos es escasa comparada con la antigüedad ¿no? Ahora bien, ¿con qué proporción de personas? ¿con qué tipo de valores?

Si nos centramos en el mundo antiguo, incluso en el mundo griego, ¿podríamos decir que casi todos los soldados practicaban aspectos humanistas?, ¿y los agricultores? ¿y los herreros? Pienso que debemos ser cautos en estas cuestiones. Estas personas estaban más en sus problemas económicos y de salvaguardia vital que en “la cuestión vital o esencia humana”.

En una sociedad cada vez más global, con más de seis mil quinientos millones de personas, comparar la situación actual de los valores humanistas con el mundo grecolatino es como querer comparar la cantidad de sistemas estelares de nuestra Vía Láctea con la del propio Universo. No podemos decir que en el mundo griego o latino no se practicase por parte de muchísimas personas esa virtud, pero debemos practicar la prudencia, la moderación y la equidad por ellos proclamada. Ni todos los ciudadanos (y no hablo de derecho) eran tan humanistas, ni los humanistas lo eran tanto en algunos casos.

Pero algunos de los que practicaban esa moderación, esa equidad, esa esencia moral, estaban cansados de ordenar muertes, de tener esclavos y de vivir en la riqueza “pensativa” mientras el resto morían desangrados, de hambre, o les violaban a sus mujeres y a sus hijas. Es muy fácil practicar la virtud cuando el ser humano no tiene otras preocupaciones. En la guerra del mundo antiguo, e incluso en su propia paz, la supervivencia para algunos era cuestión permanente.

Los números de hoy en día no son comparables. La práctica humanista se define por una serie de valores digamos, superiores, que cohabitan en lo más profundo del ser, y para eso se requiere serenidad y tranquilidad en la mayoría de los casos, como nos puede pasar a los propios escribas en un blog. Esto no quita que personas como Gandhi, la Madre teresa de Calcuta o cualquier otra puedan ser un ejemplo de moralidad y virtud en las situaciones más desesperadas… pero no es lo normal.

Hoy en los programas televisivos el insulto está a la orden del día, la agresión verbal y física en la vida es común, la supervivencia y la oposición se muestran cada minuto, y podríamos seguir… pero yo apuesto por los que aún así mantienen la educación como valor a transmitir, la prudencia y la moderación como un fin vital y el saber estar y el conocimiento como puntales. Seguro que nos asombraríamos en la comparación estadística ponderada, de una y otra época, porque estoy seguro que las personas de hoy son mucho más “practicantes” (no hablo de religión claro) de lo que pensamos. Dentro de cada uno anida una red de valores que se muestran cuando se produce el momento preciso… un callar a tiempo en una situación desesperada, una palabra elocuente adecuada a una situación, una serenidad en un momento tenso, una moderación en el justo tiempo… ¿cuántos de estos no estarán estudiando Humanidades? Estoy casi seguro que más de mil millones, lo cual supera con creces el porcentaje del mundo clásico.

Pero como esto sería demagogia al haberme pronunciado sin ortodoxia, para ser más pragmático y hablándoles de usted (lo cual ya es en sí mismo humanista), acéptenme que les diga que si me preguntan cuántos de estos viven actualmente en comparación con el mundo antiguo, yo les contestaría… con uno solo me bastaría para dar ejemplo al resto de la humanidad ¿no creen?

“Las nuevas tecnologías aplicadas a las Humanidades” de Javier Varela

Nuevas tecnologías

Nuevas tecnologías. Una cuestión difícil de ponderar temporalmente, al menos en lo referido a determinar qué o cómo se define una nueva tecnología, cuando se está produciendo en ese mismo momento en lugares distintos, usada por personas distintas, y es complicado valorar inicialmente su trayectoria futura o resultados de integración social. Visto de este modo, y tal y como afirma el autor, la Tv, a radio, un soporte en papiro egipcio, una tablilla cuneiforme o incluso un Usb, no se diferencian mucho en sus comienzos, todos tienen o tenían un futuro enorme y prometedor. Otra cuestión es cómo se han afianzado y lo que ha costado que lo hicieran.

La rapidez de implementación va normalmente acorde al tiempo en que se produce el invento. En estos tiempos en que la Galaxia informativa con la Red de redes supone la comunicación inmediata de un asunto en todos los países y lugares, evidentemente la rapidez de afianzamiento del invento es enorme. Pero también la cantidad de invenciones es mayor y la competencia igualmente, por eso no siempre una tecnología nueva tiene su futuro asegurado como dice el autor, también depende de que la integración con el resto de tecnologías sea buena y funcional.

Otro punto de vista tratado es la cuestión reaccionaria respecto a la nueva TIC. Evidentemente no en todos los países, ni todas las personas ven con buenos ojos las mismas cosas. Podemos poner como ejemplo el caso Google, una plataforma admitida como muy buena e informativamente espectacular, de resultados inmediatos, pero que en un Estado como China ha tenido sus detractores. Es una buena base para empezar a cuestionarnos si todas las Tic son realmente tan fantásticas como nos venden. Otro ejemplo maravilloso sería el iPhone, un dispositivo capaz de integrar los más distintos programas y elementos de uso común, pero que sus detractores no tardan en argumentar como el más fantástico ejemplo de un perfecto dispositivo para pagar por usar, y que no te muestra un video en Flash. Otros sin embargo no dudamos (me incluyo) en aceptar las cuestiones citadas, e incluso que mi iPad no me deje ver un video de la Unir, a cambio de las maravillosas otras Tics que aporta.

Antiguamente las Tics se adicionaban con otros complementos como libros, videos etc. el autor Mc Luhan nos plantea también que en otros tiempos era posible una “Galaxia Gutemberg”  a diferencia de la electrónica. Los libros han sido ciertamente un ejemplo espectacular de mantenimiento en el tiempo, porque incluso hoy en día, 4000 años después siguen “combatiendo” duramente contra las Tic electrónicas, y no por ello dejan de comprarse.

Las Humanidades son una rama muy especial respecto al resto de ciencias o estudios. Su peculiaridad radica en su “enquistamiento” en lo antiguo, en los medios escritos a la antigua usanza, el papiro, el papel, en las propias enseñanzas de lo “anterior”, su contraposición con lo nuevo o lo inmediato, y todo ello da como resultado una dificultad de entender una complementación de las humanidades con las Tic.

En la actual innovación tecnológica, en la que de un día a otro aparecen nuevos medios de estudio, de visualización escrita, de transmisión al fin y al cabo de la información, por distintos medios y canales, al cual más rápido, a cual mejor, es comprensible una reacción defensiva tanto de los medios como de las personas respecto a las enseñanzas de Humanidades con plataformas alejadas de la visita al museo, de la lectura de libros en Bibliotecas con un silencio irreductible, con la escritura de un comentario de texto como este a bolígrafo y regla, la asistencia a la clase reglamentaria escuchando al profesor/a después de haber podido finalmente aparcar el coche y llegar a tiempo justo. Bien distinto a ello, y por comparar con los mismos ejemplos diremos que haremos la visita al Museo Virtual de Irak aquí mismo, sentado en el salón de mi casa, donde veremos incluso a vista de pájaro la zona interesada, leeremos el tema propuesto por el profesor en una pantalla de ordenador, con la posibilidad de subrayar, resaltar, enlazar, partes del tema, y todo ello sin tener que preocuparnos por el libro y su estado o borrado de lápiz, además lo haremos escuchando música sin que nos preocupen los ladridos del perro o el volúmen de la Tv, o incluso escuchando si preferimos los sonidos del mar, cuan biblioteca paradisíaca en donde no falta material que leer, ni gente con la que hablar o chatear. Casi mejor veremos la clase a seis mil kilómetros de distancia o incluso a cien metros, depende de dónde el destino te halla llevado, pero eso sí, no me preocuparé por donde aparcar.

Quitando ironías tecnológicas, si diremos que la abundancia informativa y la comodidad Tic como aporta Jareño, también tiene sus pegas. Los fines deben estar claros. La virtualización de las cosas o de la información debe aportarnos mayor comodidad y mayor conocimiento, pero entre ese maremagnum de contenidos, uno tiene que tener claro hacia dónde quiere ir, y lo que de verdad quiere aprender. La deshumanización que provee la Red, conlleva que las relaciones sociales deban potenciarse, no puede uno conformarse con relacionarse únicamente a través de los foros, los foros también están en la calle, en la universidad, en el trabajo y donde uno quiere encontrarlos.

La tecnología ha restado mucho tirón a las Humanidades. Las personas no ven salida de futuro en estudios que se basan en lo antiguo, cuando lo que demanda esta sociedad acelerada es una buena carrera hacia adelante, cuanto más deprisa mejor, y con unos conocimientos en Tic avanzados, lo que redundará en la teoría en unas mayores posibilidades de trabajo y relaciones sociales, y no en una aburrida retrospección al pasado, donde no hay nada que aporte nada a este mundo de avances. Evidentemente es un craso error, hasta el más lerdo comprende que hay tecnologías ahora mismo totalmente nuevas, que se basan precisamente en inventos antiguos.

Humanidades

La Virtualidad tiene la “virtualidad” de inmiscuirnos en un mundo irreal donde lo real se mezcla de tal forma con lo irreal que la confusión está más que asegurada. Umberto Eco habla sobre ello y el ejercicio de realidad se hace ineludible. La bidimensionalidad versus tridimensionalidad está en nuestros hogares, en el trabajo y en todos los ámbitos. Mientras no consigamos demostrar que la tridimensionalidad no es lo único posible (la ciencia según leí habla ya de diez dimensiones como el elemento más estable, argumentando los espacios Calabi-Yau), la bidimensionalidad solo es válida para lo que está creada, el resto es pura fantasía.

El elemento humanista sufre encontradas opiniones por todo lo anteriormente expuesto. No se trata pienso yo de argumentar a favor o en contra, sino de aprovechar las facilidades de información que ofrecen las Tic, así como las plataformas de estudio como esta en la que nos encontramos, y valorar y ponderar convenientemente, tanto alumnos como profesores, que el hecho de que la diferencia de que una persona como yo con 47 años, trabajando diez horas al día, pueda intentar aprender algo más, tenga nuevos retos, nuevas ilusiones, es gracias a que Vds. y las Tic han conseguido que no tenga que desplazarme varios kilómetros, buscar aparcamiento, llegar a tiempo a clase (una clase que no podría nunca dar dados los horarios), que pueda ver a mi profesor a través de una ventanita, que me corrija los trabajos sin dárselos en mano, y que con un pijama y a las doce de la noche (es maravilloso) pueda ver una clase diferida o consultar una duda. ¿Qué más queremos?

Humanidades versus Tic.

No. Están las dos en la misma web y no veo que se peguen, de hecho hay que aprobar las dos ¿verdad?